DEDICACION DEL TEMPLO Y CONSAGRACION DEL ALTAR DE LA PARROQUIA DE CORONEL DU GRATY

1 oct. 2015

Coronel Du Graty│01-1015│ A mas de 70 años del comienzo pastoral parroquial, hoy a las 20 (01/10/2015), con celebración a cargo del obispo Hugo Nicolás Bárbaro de la diócesis de San Roque, se procederá en la parroquia Asunción de la Virgen María uno de los más solemnes ritos litúrgicos.

El rito de la Dedicación de Iglesias y de Altares es una de las más solemnes acciones litúrgicas. El lugar donde la comunidad cristiana se reúne para escuchar la Palabra de Dios, rezar y, principalmente, para celebrar los sagrados misterios, y donde se reserva el Santísimo Sacramento de la Eucaristía,
Es un memento único de la vida parroquial donde, en la ocacion se prevee contar con la presencia del obispo titular de la diócesis Hugo Nicolás Barbaro, el obispo auxiliar, Monseñor Gustavo Montini y el emérito, Monseñor José Lorenzo Sartori;  junto al Párroco Carlos Alberto Merlo y los presbíteros concelebrantes donde  revestidos con sus respectivas vestiduras litúrgicas, realizaran la Dedicación del templo y consagración del Altar de la Parroquia, además depositaran reliquias de Santos Matires  que estará debajo del altar.

En dialogo con el Párroco Carlos Alberto Merlo conto por qué se hace éste rito de dedicación o consagración de una iglesia. Donde dijo "Por que por su muerte y resurrección, Cristo se convirtió en el verdadero y perfecto templo de la Nueva Alianza y congregó al pueblo adquirido por Dios.
Este pueblo santo, unificado por la unidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, es la Iglesia o sea el templo de Dios edificado con piedras vivas, donde el Padre es adorado en espíritu y en verdad.
Por lo tanto, y con razón, desde antiguo se llamó también «iglesia» al edificio en el que la comunidad cristiana se congrega para escuchar la Palabra de Dios, orar unida, recibir los sacramentos y celebrar la Eucaristía.
Por el hecho de ser un edificio visible, esta casa es un signo peculiar de la Iglesia que peregrina en la tierra y una imagen de la Iglesia que ya ha llegado al cielo. Según una costumbre muy antigua de la Iglesia, es conveniente dedicarla al Señor con un rito solemne al erigirla como edificio destinado exclusiva y establemente a reunir al Pueblo de Dios y celebrar los sagrados misterios.
¿Y qué tiene que tener una iglesia para que se la dedique?
La iglesia, como lo exige su naturaleza, debe ser adecuada para las celebraciones sagradas, decorosa, que resplandezca por una noble belleza y no por la mera suntuosidad; sea un símbolo y signo de las cosas celestiales. «Por consiguiente, la disposición general del edificio sagrado conviene que se haga como una imagen del pueblo congregado, que permita su ordenada colocación y favorezca la ejecución de los oficios de cada uno».
Además, en lo que se refiere al presbiterio, al altar, a la sede, al ambón, al lugar de la reserva del Santísimo Sacramento, la sede del sacramento de la reconciliación, el bautisterio, etc. se deben observar las disposiciones de las Normas generales del Misal Romano. Hay algunas que son muy específicas como por ejemplo los materiales con que ha de ser construido el altar y otras mas generales y que se pueden adaptar a la realidad de cada lugar. Hay cosas que la Iglesia manda y otras que sugiere. Respecto a éstas últimas se ejecutan siempre bajo la aprobación del obispo.
¿Qué tiene que ver con todo esto el patrono o patrona de una parroquia?
Toda iglesia que se dedica debe tener un titular, o patrono como acostumbramos llamar en nuestra zona; que puede ser: la Santísima Trinidad, nuestro Señor Jesucristo, el Espíritu Santo; la Santísima Virgen María, o algún Santo inscripto en el Martirologio Romano.
¿Qué son las reliquias?
La Iglesia invita a conservar la tradición de depositar debajo del altar reliquias de Mártires o de otros Santos. Pero se debe tener en cuenta de investigar con sumo cuidado que las reliquias sean auténticas; por ello es que se exige que estén acompañadas de un certificado que acredita su autenticidad emitido por la autoridad correspondiente.
Las reliquias que se colocan debajo de un altar han de ser "ex oxibuss". Evocan el testimonio de los mártires.
¿De dónde viene ésta costumbre?
Desde siempre los cristianos nos hemos reunido en los aniversarios de la muerte de los mártires y santos para recordar su luminoso ejemplo e implorar su intercesión. Durante la persecución los primeros cristianos solían celebrar la eucaristía en las catacumbas cerca o sobre los sepulcros de los mártires y de los santos. Estos lugares eran memoriales, es decir, lugar y circunstancias de la acción especial de Dios en los hombres.
Más tarde se erigían altares y capillas y hasta basílicas sobre o cerca de las tumbas de los mártires y santos como las basílicas de San Pedro y de San Pablo. En el s. V conocemos el dato que a veces no se podía erigir la iglesia en el lugar mismo sino en otro lugar más apto. Se comenzó a trasladar las reliquias del santo a esta iglesia y se las colocaba en una cripta debajo del altar mayor. Desde allí en adelante nunca se interrumpió ésta tradición que fue evolucionando y adaptándose a las distintas circunstancias.
Sin embargo las reliquias no son el centro de la celebración sino la Eucaristía que es el memorial del sacrificio del mártir por excelencia que es Cristo cuya cuerpo y sangre se hacen presente en el altar en cada Misa, los cuales comulgamos para también nosotros tener fuerzas para testificar hasta las últimas consecuencias que Cristo está vivo y presente entre nosotros.
¿Qué nos puede adelantar del rito de dedicación del templo y consagración del altar?
Es un rito que corresponde al Obispo presidir en un día y horario en que el Pueblo de Dios pueda asistir. Y que consiste en distintos momentos como: aspersión de agua bendecida, que es un rito de purificación; la proclamación de la Palabra de Dios con su respectiva catequesis a cargo del Obispo; la plegaria de dedicación acompañada de las respectivas unciones con Santo Crisma de la mesa del altar y las paredes del templo; la colocación de las reliquias; la incensación e iluminación del altar y de la iglesia; y la liturgia de la eucaristía propiamente dicha.
¿Desde cuándo se está preparando todo esto?
Desde que se comenzó la obra de refacción y ampliación; una obra largamente esperada y deseada por la comunidad católica. A lo cual se sumó el deseo de éste rito ya que la Iglesia pide que el templo sede de cada parroquia, y toda otra iglesia importante, esté dedicada.
Detrás de todo esto hay mucho trabajo silencioso y escondido de muchas personas, mucha oración y preparación; un poco de ansiedad por ver el anhelo realizado y mucha alegría porque reconocemos que Dios nos está visitando de un modo especial durante éste tiempo.
Y como no podía ser de otra manera el sábado siguiente será la cena comunitaria de acción de gracias a Dios por tan grande don que nos permite realizar y ver con nuestros ojos.