Retiro de formación de catequistas

25 jul. 2015

Encuentro diocesano de catequistas en Sáenz Peña
(Diócesis San Roque de Presidencia Roque Sáenz Peña) El pasado 17, 18 y 19 de julio, cerca de 100 catequistas de toda la diócesis San Roque de Presidencia Roque Sáenz Peña se reunieron para realizar un retiro espiritual y recibir formación. Contó el acompañamiento cercano del obispo auxiliar, Monseñor Gustavo Montini, y el disertante, Presbítero Miguel Collino, coordinador de la Catequesis en la diócesis de Rafaela.

El Encuentro fue convocado bajo el lema: "Jesucristo te ama, dio su vida para salvarte y ahora está vivo a tu lado cada día". En diferentes momentos, se desarrolló el anuncio del Keryma: el encuentro personal de cada bautizado con Jesucristo vivo, que es Dios y quiere estar entre los hombres. Una experiencia que debe ser constante en todos, particularmente en la vida del catequista, y encontrar los modos que esto sea posible. Quien anuncia el Kerygma, en este caso el catequista, debe ser una persona de oración, influenciada por la acción del Espíritu Santo; debe ser de manera testimonial, así la persona que lo escucha descubra que es alguien que ha experimentado lo que dice, proclamando la presencia del Resucitado en su vida.
El obispo titular, Monseñor Hugo Barbaro, acompañó parte del Encuentro el sábado para saludar a los presentes y presidió la Santa Misa. En la homilía resaltó el papel fundamental del catequista en el anuncio de la Palabra de Dios; como a través de su labor llegan y ayudan a tantos niños y jóvenes a vivir de un modo más cristiano. Por eso es tan importante adquirir las herramientas necesarias y prepararse bien. También los invitó a tratar bien a todos; cada persona es única a los ojos de Dios y los catequistas deben esforzarse y adaptarse a las exigencias de cada uno. Por último, los animó a vivir unidos y colaborar entre todos; de esta manera dan un buen testimonio, que ayudará a todos a pensar y vivir como nos pide el mismo Dios.
Por su parte, el obispo auxiliar, Monseñor Montini, cerró el Encuentro con la Misa presidida el domingo al mediodía. En la homilía destacó la figura del catequista dentro de la comunidad eclesial, llamado a cuidar la fe de sus hermanos. Siguiendo los textos litúrgicos, observó tres dimensiones de la vida de Jesús que también deben estar en la vida del catequista: la dimensión contemplativa, Jesús que ve la necesidad de la muchedumbre; la dimensión compasiva, que implica adaptarse a lo que el otro necesita; y la dimensión mistagógica, donde Jesús enseña a la gente, desde su propia experiencia, como entrar en el misterio y tener una sintonía de Padre-hijo con Dios.
Los participantes se mostraron alegres y destacaron la riqueza y profundidad de esos tres días vividos en un contexto de oración y formación; además agradecieron la posibilidad de encontrarse con catequistas de otras parroquias y compartir e intercambiar experiencias. El Encuentro fue organizado por la Junta Diocesana de Catequesis, dirigida por el Padre Juan Barrios.