Misa Crismal y homenaje al primer Obispo

17 abr. 2014

(Diócesis de San Roque de Presidencia Roque Sáenz Peña) Como cada año, todos los sacerdotes se reunieron junto al Obispo para celebrar la Misa Crismal que por razones pastorales se celebró el miércoles santo, en vez del jueves. Todo el presbiterio renovó las promesas sacerdotales y el Obispo bendijo los óleos de los catecúmenos y enfermos y consagró el santo crisma. En la misma celebración se recordó a Monseñor Di Stefano, al cumplirse 50 años de su consagración como primer Obispo de la diócesis.

La Catedral estuvo desbordada de gente procedente de las distintas comunidades de la Diócesis, incluso de sitios más lejanos como El Sauzalito, o de Taco Pozo de donde vino un nutrido grupo de personas. El clima fue festivo, de mucha alegría, destacando el trabajo abnegado de los sacerdotes.
En la homilía, Monseñor Barbaro, destaco la petición que se hace en la Misa: que los sacerdotes den testimonio del amor de Cristo. Se detuvo en aspectos de la fidelidad sacerdotal, invitando a los fieles a agradecer la entrega y la fidelidad de los sacerdotes y en la necesidad de que recemos por ellos para que todos estén a la altura de lo que Nuestro Señor espera de cada uno.
El obispo hizo mención que este 19 de abril se cumplirán 50 años de la consagración episcopal del primer Obispo de esta Diócesis, Monseñor Ítalo Severino Di Stéfano. "Le tocó una tarea compleja, poner en marcha una diócesis bien extensa y faltaba entonces de todo". Monseñor Barbaro recordó varios encuentros que tuvo con Monseñor Di Stefano "lo vi entonces: activo, con proyectos e ideas en la cabeza, atento y preocupado por las personas, paciente, interesado por todas las cosas de la Iglesia. Me dio la impresión de estar delante de un hombre con un gran corazón sacerdotal, muy cercano a Dios, que miraba las cosas desde Dios, para bien de la Iglesia". Asimismo pidió al que Monseñor Di Stefano desde el cielo: "nos consiga de Dios la gracia de una mayor fidelidad, de la santidad, para los sacerdotes, los religiosos y religiosas, los laicos; que tengamos más empuje apostólico, misionero; que seamos generosos y nos demos por completo para llevar a Cristo a todos, en especial a las periferias de esta extensa Diócesis con tantas necesidades".

Monseñor Ítalo Severino Di Stefano fue elegido por Pablo VI el 12 de agosto de 1963 como primer obispo de la diócesis de San Roque de Presidencia Roque Sáenz Peña. Fue consagrado y tomó posesión el 19 de abril de 1964. El 8 de noviembre de 1980 fue promovido a la sede arzobispal de San Juan de Cuyo. Falleció en Santa Fe, el 11 de octubre de 2002 y sus restos reposan en la Catedral de San Roque.
Acabada la Misa, Monseñor Barbaro se dirigió a la sepultura de Monseñor Di Stéfano y  rezó un responso. Se encendió una vela como signo de la luz de Cristo que brilló en su vida desde el Bautismo y la comunidad presentó una ofrenda floral.
Antes de finalizar la Misa, el Obispo, pudo saludar a cada comunidad a la que entregó los óleos e hizo extensiva su bendición a todas las personas de la diócesis a las que pidió hicieran llegar sus saludos pascuales.

Padre Walter Groh
Obispado San Roque